Es bien sabido que meditar con regularidad aporta bienestar, relajación y conciencia plena, pero ahora la ciencia demuestra que puede modificar el cerebro y fomentar la memoria, la empatía y la creatividad.
Meditar afecta directamente al funcionamiento del cerebro reforzando la capacidad de concentración, del aprendizaje, de la memoria y nos vuelve más creativos y empáticos, así como ayudarnos a gestionar las emociones.
He leído un estudio que se hizo con 20 voluntarios hombres y mujeres, tomando imágenes mediante resonancia magnética, antes y después de las meditaciones diarias de media hora a las que se expusieron éstos durante 8 semanas.
El resultado fue un incremento de la densidad de materia gris en el hipocampo, una región con forma de caballito de mar directamente vinculada al aprendizaje y la memoria.También se vieron beneficiadas las involucradas en la autoconciencia, la compasión y la introspección. Así mismo, vieron como se reducía la densidad neuronal, relacionada con el estrés, la ansiedad, el miedo, la tristeza y la depresión.
Con el grupo de meditación que llevo más tiempo, cinco meses aproximadamente, realizando una hora a la semana de práctica, he comprobado a través de un cuestionario al que todas amablemente han respondido que se sienten con más confianza, más contentas y alegres en sus vidas. Otras han mejorado el humor, pueden controlar el estrés, se sienten más serenas y tranquilas.
Y como enriquezco la meditación con terapia de sonido, a través de la vibración de cuencos, gons, tambores .... ....sienten que van sanando lo que necesitan, abriendo puertas internas, sintiendo alivio, bienestar, conectándose más plenamente con su cuerpo y con su alma, sienten la vibración penetrar hasta las células.
He aqui algunos ejemplos de plantas , entre los más conocidos y eficaces, para hacer una buena "limpieza de primavera" en el organismo.
Plantas para el hígado y la vesicula biliar:
Diente de león , boldo, solidago o romero; tres tazas al día antes de las comidas. Y al que no le guste las infusiones, el rábano negro en comprimidos (1 o 2 comprimidos antes de las comidas).
Plantas para los intestinos:
Frángula (en tintura madre de 10 a 40 gotas con un poco de agua) antes de acostarse, efecto al día siguiente. Regaliz: 1 cucharadita de café por taza, hervir 5 minutos , después infusionar por 15 min. De 2 a 3 tazas al día. Si tienes la tensión alta abstenerse!.
Plantas para los riñones:
Bétula, un puñado de hojas por litro de agua, infusión de 10 min. tomar 2 a 3 tazas al día Pilosella en tintura madre 30 a 50 gotas en agua antes de las comidas.
Plantas patra los pulmones:
Tusilago y plantago 2 cucharada de planta por taza , infusión de 10 minutos, 3 tazas al día.
Plantas para la piel:
Tila y camomila 3 veces al día 1 o 2 cucharadas de cafe por taza de agua, infusión de 10 min. Saúco , una cuch. de flores por taza, infusión de 10 minutos , 3 tazas al día.
CURA DE FRESAS
La fresa es la fruta más empleada en las curas de primavera.Los efectos que se desprenden de su variada composición las hacen muy útil en diversas enfermedades como artritis, reuma, diabetes, avitaminosis, estreñimiento, anemia, y afecciones hepato biliares.
Las fresas son muy ligeras 100 grs. aporta toda la vit. C que se requiere al día y 1 mg. de hierro , la justa medida para absorver la vit. C.
Se puede hacer la cura completa , que consiste en comerlas 4 o 5 veces al día sin ingerir ningún otro alimento. La duración puede ser de varios días a varias semanas. Otra forma de llevarla a cabo es tomarlas para desyunar y cenar y que la comida del mediodía se componga de vegetales crudos y cocidos. Para que no sea tan monótona se pueden tomar zumos de naranja, mosto de uva o incluso un poco de yogur o kéfir.
Se sabe que el botánico Linneo curaba su gota con atracones de fresas.
El estar mucho con los ojos abiertos, conectados demasiado el mundo exterior, muy pendientes de lo que pasa afuera, nos lleva a descuidar la escucha activa de lo que nos sucede. Cerrar los ojos mientras llevamos a cabo cualquier actividad y respirar concientemente , es la manera más fácil de conectar con nuestro interior, con nuestro verdadero ser.
Hay una respiración muy sencilla que me gustaría compartir, se llama "20 conectadas" y la puso en práctica la terapeuta de rebirthing Beatriz Fernández. Para conseguirlo tan solo se necesita dos minutos, seguro que no hay escusas para no practicarlo Busca un lugar donde no te molesten por un ratito...
Se empieza respirando cuatro veces de forma rápida y enérgica (no superficial) y, a continuación se lleva a cabo una espiración larga y profunda, soltando el aire relajadamente. Esta secuencia se repite cuatro veces. "La respiración se realiza sin pausa entre inhalación y exhalación (tampoco después de la exhalación larga) , de modo que se utilice toda la caja torácica, si es posible, y con el vientre y los hombros relajados . Al terminar se observan las sensaciones que se perciben en el cuerpo."
Mi sensación fue de reequilibrio y relajación , al mismo tiempo que aquietó mi mente.
Durante las meditaciones que brindo a un hermoso grupo que se ha formado, he descubierto que tengo la capacidad de vaciarme y ofrecerme en blanco a los demás.
Se abre un espacio para las palabras, ellos y ellas me permiten que llegue a su mente y a su corazón en una entrega amorosa.
Lo escencial es la escucha atenta, sensible a la apertura y delicadeza de cada palabra, de cada sonido, sin ninguna clase de prejuicios , sino con el único cometido de estar en el momento, para que poco a poco, deshagamos los nudos que muchas veces nos perturban.
Me siento en plenitud , escuchando ese valiente silencio que me otorgan, un regalo inmenso....
Cuando lo que era un simple proyecto empieza a germinar, te invade una íntima alegría. Queríamos hacer algo y estamos en camino, respiramos satisfechos.
Sentir y observar que nuestras acciones ejercen un efecto discreto pero real a nuestro alrededor y sobre nosotros mismos, nos da fuerza para seguir y creer más aún en que la decisión tomada fue la apropiada. Modestamente creo que nunca me he dejado influenciar por el miedo , por la pereza o por la distracción, cuando mi intuición se revelaba como repique de tambor día tras día. Sin temor al fracaso, sin depender del éxito y sin perseguir la perfección, confiando en la energía que otorga tener claro un objetivo.